dilluns, 19 d’abril de 2010

ALBINO


"El albino sólo come peras y bebe vino blanco".

Tazio di Belloni, científico y antropólogo italiano (1627-1694).

divendres, 16 d’abril de 2010

SONRÍO

Joan es mi amigo. Tiene ochenta y cinco años, me lleva cuarenta. Le conocí hace quince años o más, cuando, ya jubilado, colaboraba como redactor y mente pensante en la agencia donde aún sigo trabajando.
Y sigue viniendo, pero ya sólo a desayunar y a leerse La Vanguardia, periódico burgués, de derechas, catalanista, católico, apostólico y romano. Como él, vaya.
(Esto de “romano” nunca lo he acabado de comprender: jamás le he visto vestido de centurión).
- Te caerá muy bien, ya verás-, dijo Jordi, mi amigo y jefe .
Tenía toda la razón. Joan es un gran lector, conversador, discutidor y poseedor de una vasta cultura general, pero no es nada pedante. Como a mí me gusta saber, y también discutir, congeniamos en seguida.
Durante muchos años he ido a su casa a comer, a hacer la sobremesa, a visitarle, a hacer unas partiditas de ajedrez (siempre me gana)... Otras veces, simplemente quedábamos en cualquier bar para tomarnos unas cervezas, o unos whiskies, y ya se sabe que el alcohol siempre es una buena excusa para tener una conversación interesante.
Claro que depende con quién.
Actualmente nos vemos menos, ya no voy tanto a su casa, entre que no tengo tiempo y que su ex-mujer… Bueno, eso no viene al caso, ahora, que me pongo malo.
El martes comí con él, después de bastante tiempo. Jordi también acudió.
Joan fumaba un paquete diario de Ducados, hasta que el año pasado pilló una neumonía, le ingresaron en el hospital unos días y aprovechó para dejarlo, después de toda una vida con humo. Pero lo que es beber, sigue bebiendo y sin problemas, aunque un poco menos.
Cuando llegué, tarde como siempre, ellos ya iban por el J&B (con tres cubitos, por favor, y en vaso de tubo). Pedí sólo un plato para poder incorporarme rápidamente a la tertulia.
- Con un arroz a la cubana ya hago, gracias. Y me quita el plátano.
- No, si plátano no ponemos.
- Mejor.


Tiro recto que ya me voy por los cencerros de Úbeda.
En un momento de la conversación, le dije:
- Oye, Joan, cuando te cambies de coche me lo dices, ¿eh?, que me lo quedo.
Se lo había regalado mi hermana. Primero me lo ofreció a mí, pero como no lo necesitaba, se lo comentó a él: tenía un Opel Calibra del año de la picor que le daba muchos problemas, y le costaba mucho entrar en él. Más que sentarse, se acostaba al volante.
Así que aceptó la oferta. Un Astra familiar de color verde pino.
- Vale. Eso está hecho. Te lo dejo en herencia.
- Joan, no empecemos a decir tonterías.
- Tengo cáncer- dijo con toda tranquilidad, mientras meneaba los cubitos de su vaso de tubo.
Hacía un par de meses que me comentó que no se encontraba bien, y que le tenían que hacer unas pruebas.
- Bueno, tengo un tumor en el colon, me lo tienen que extraer. La semana que viene tengo hora con el anestesista: supongo que en tres semanas, más o menos, me operarán.
- Joder… Pero ya sabes si es bueno o malo?
- No, pero ya me preparo para lo peor. Total, ya tengo unos años y todo lo que sea de más pues bienvenido sea. Y si no, nada, se acabó y adiós muy buenas.
- Por favor, Joan, venga, no te pases, que aún tienes cuerda para rato- respondí, por decir algo.
- Mira, Llorenç- exclamó con voz firme -: no te voy a negar que tengo miedo, pero supongo que tengo fe… Aunque tengo mis dudas –y ya sé qué estás pensando- pero sí, tengo fe, o como lo quieras llamar, y creo que estoy preparado para lo que pueda venir.
He tenido una vida larga, he conocido a mucha gente, tengo una buena familia… Ejem, bueno, una parte de ella, la otra mejor dejarlo correr… Pero en general no me puedo quejar. Y sobretodo, os he conocido a vosotros. Sois mis amigos, unos amigos maravillosos, y estoy muy orgulloso y contento de ello.
Jordi y yo no sabíamos qué decir.
- Es así!! –“és així” es su muletilla favorita- ¡Ya me puedo morir tranquilo!-concluyó, dándole un último trago a su whisky en vaso de tubo. Con tres cubitos, por favor.
Me entró la congoja emotiva. Antes de la cosa pasara a mayores, le dije:
- Bueno, Joan, para ya. Cállate un rato, anda. ¿Quieres otro whisky?
- ¡Pues claro que si!-exclamó divertido.

Le operan el próximo martes.