dijous, 11 de desembre de 2008

HORAS



Nueve y media de la mañana.

- Déme hora para el Dr. Gutiérrez.
- Dígame el nombre.
- Ya se lo he dicho, el Dr. Gutiérrez.
- No, que me diga su nombre.
- Gutiééérrez, se lo estoy diciendo.
- Señora, el suyo, el nombre de usted...
- Ah, sí. Sebastiana Bascuñana.
- ¿Y el segundo apellido?
- Garrido. Déme hora a las doce.
- Vale, pues vuelva a las doce y se la doy.