dilluns, 20 d’octubre de 2008

LÁGRIMAS


El otro día iba en coche, de vuelta a casa. Tenía la radio puesta, en el programa que escuchaba le hacían una entrevista a Miki Puig, ex-cantante de Los Sencillos y actualmente personaje de televisión; creo que hace de juez y de jurado en una mierda de programas de esos en los que la gente luce sus habilidades artísticas y luego los echan o se quedan, según cómo hagan el numerito y tal.
Una especie de Dios, por encima del bien y del mal, que reparte justicia (¿artística?) a diestro y siniestro, a su aire, depende de con qué pie se levante.
La entrevistadora, al finalizar ya el programa, le propuso una serie de cinco canciones, como un rànking musical personal, para que Puig, en su infinita sabiduría, sentara cátedra.
No recuerdo bien el resto de las canciones, pero sí de la última que seleccionaron.
“It was a very good year”, de Frank Sinatra.
Me puse a llorar como un niño, y no de pena, precisamente.
Me estaré haciendo mayor?
Me iré a comprar un bastón, por si acaso.