divendres, 2 de gener de 2009

DANIEL HIGIÉNICO


Daniel Higiénico, cantando "Flipando en colores".

Descubrí a Daniel en la radio, en el Catipén (el programa que hacemos con, entre otros, el Manolo, el novio de María y el mío). Estaba hurgando en las cubetas de promos que regalan las productoras a las emisoras para que se las pinchen cuando vi un CD que decía:
DANIEL HIGIÉNICO Y LA QUARTET DE BAÑO BAND.
Qué nombre más curioso, pensé. Y claro, con la querencia que tengo yo por los nombres raros y que juegan con las palabras, pues lo puse a ver qué tal, sin grandes esperanzas, desde luego, ya que un buen nombre no significa que lo que haga no sea un bodrio.

Pues no. Me equivoqué.

Qué bonito, equivocarse.

La promo en cuestión contenía cuatro canciones de su último CD, “Flipando en colores”: “A veces me pregunto si los peces duermen”, “Proverbios Chinos”, y dos más que ahora no recuerdo. Me impactó la segunda, sobretodo esto:

“Porque a veces ignorar
Es hacerse el listo
Te lo digo yo, que no soy bizco
Evaristo que te he visto”

Toma verso!


Así que, con esta grata impresión, al poco me enteré de que Daniel Higiénico actuaba en la Boîte, en Barcelona, que ya no existe, por cierto, para variar. Lié a unos cuantos amigos para ir, al Pions, al Primo y a no sé quién más, y fuimos un jueves después del entreno.

Pues eso. Un verdadero showman, no sólo un simple cantante con su grupo y tal. Se vistió de cucaracha, de diablo, de cantante español participando en la OTI, de mariachi, de bufón… Y encima, y eso es lo más importante, se lo pasaba muy bien. Disfrutaba como un niño.
Y el público, los músicos y hasta el segureta.



A partir de ahí, lo vi en directo unas ocho veces, creo. Escribe unas letras divertidísimas, faltonas, bordes, escatológicas, a veces parecen infantiles y simples, pero detrás de todo eso hay mucho más de lo que parece. Pero eso lo tiene que ver cada uno, ahora no me voy a poner a predicar, digo yo, que no estamos en el desierto.

Bueno, al paso que vamos, vete a saber. Lo del desierto, digo. Predicar como que no me da la gana, ya hay demasiados amantes del púlpito.

Me desmarqué de su trayectoria cuando me enteré que tuvo un hijo y escuché su nuevo disco, y pensé: clar, ha tingut un fill (claro, ha tenido un hijo). Me pareció que su música y sobretodo sus letras se habían acomodado, y que buscaba salir de su pequeño círculo, comercializarse y hacer más pasta.

Pues no. Me equivoqué. Qué bonito equivocarse.

Sigue igual.

No sé cuántos cedeses ha sacado, pero tiene títulos tan sugerentes como estos: “El poder de flipar”, “Flipando en directo”, “Flipando el doble” (es doble CD, claro) “Mamá, quiero ser autista”, “Lágrimas de un chimpancé”, “La rebelión de los niños con problemas emocionales”...

El último que ha publicado se titula “Rarezas de cojones”.

Si os interesa, pues os lo miráis: http://www.danielhigienico.com/.

(Pd: le hago publicidad porque me da la gana, que no me paga nada).