dijous, 7 d’agost de 2008

EL CAPULLO


Jacinto se fue a dormir a medianoche, y rápidamente se quedó roque.
De pronto, a las dos de la mañana le suena el teléfono, se lo mira y el número no le suena, pero lo coge (primer gran error!)... Es su hermana Vicenta, que la llama para que la vaya a buscar a la rotonda de Montgat, a 10 km de casa más o menos, ya que los mozos de los huevos han hecho soplar al tío que iba con ella y ha dado positivo. Positivo de alcoholemia, no de sida, que aún no han llegado a tanto, pero todo se andará. Se caga en sus muertos (en los de su hermana, no en los de los mozos) y se va pallá, después de lavarse los dientes y beber un poco de agua.
Incluso pilla un cd para escuchar por el camino.
Tal como sale de casa se le cruza un gato negro, y se dice a sí mismo: "Bah, chorradas!!".
Medio dormido aún llega a la rotonda, y efectivamente ahí está su hermana Vicenta
con un tío gordo con bigote, la furgoneta de los mozos y dos de ellos, uno
más alto que el otro, como siempre, estilo Tip y Coll ( han bajado la
estatura para poder entrar en e cuerpo, y no sólo la altura). Su hermana Vicenta viene y le empieza a decir cosas, "ho sento molt ho sento molt" (siempre dice lo mismo, eso y "no et preocupis"). Le dice a Jacinto que le compensará y éste le responde que se calle y que nos vayamos, que tengo sueño.
El tío del bigote no dice nada, y pobre de él.
El mozo alto se acerca a Jacinto y le dice que si él es el que tiene que mover el
coche (ya lo sabe porque mi hermana ya le ha contado su vida, pero se lo debe preguntar), y le responde que si, que si, claro, para eso he venido.
Se va y antes de irse del todo (ya habían desmontado el chiringuito) vuelve y le dice que si coge el coche inmovilizado tiene que soplar... Jacinto le dice que se acaba de levantar, que no malgaste el pitorro ése; el mozo le responde que es lo que toca hacer, que si conduce ese coche está obligado a hacerlo. Si no, pues el coche se queda ahí con el cepo, se lleva a su peña y no pasa nada.
Jacinto, tranquilo y medio dormido le contesta que bueno, que sopla si quiere, no hay problema (segundo gran error!!). Se mete en la furgo sopla, y...
Y da positivo. Como lo oyen, 0,4.
Jacinto se había tomado un par o tres de chupitos de whisky, después de cenar con su amigo Cirilo, que había vuelto de vacaciones y había que celebrarlo. En ningún momento pensaba que daría positivo, al cabo de una hora y pico de estar durmiendo.
Pues sí, ya ves qué gracia. Se queda blanco de la rabia, de su estupidez,
etc etc, y le hacen la contraprueba al cabo de 10 minutos.
El mozo, todo hay que decirlo, más amable que la madre que lo hizo.
Jacinto volvió a dar positivo, así que la moderna menemérita la mete la multa (de 600 euros, por cierto).
Cuando van a poner el cepo a su coche, a Vicenta le da por llamar a un taxi y
resulta que es coleguita suyo, y lo lía para que lleve a Jacinto con su coche a
casa, dejando el taxi ahí, en la rotonda. Cuando todos, incluso el señor del bigote, que no ha abierto la boca, se van para casa, se aperciben de la chorrada que están haciendo (la hermana de jacinto es una lianta que noveas, pero la quiere mucho…): Quién va a recoger el taxi?)), se dan media vuelta y vuelven a la rotonda y el taxi se va, dejándonos ahí de nuevo.
Los mozos, a todo esto, ya han acabado su ronda, se supone qu esatisfechos del deber cumplido y esas cosas que se dicen, y ya se han marchado...
Jacinto se queda un rato dentro de su coche para que baje el grado y cuando no
han pasado diez minutos se harta de esperar, que mañana tiene que trabajar, arranca el coche, agarra a su hermana y se larga pitando para casa.
El del bigote se queda sólo, dentro de su coche, esperando para poder
conducir. A Jacinto le sabe mal por él, pero que le den morcilla, haberse quedado su
hermana a hacerle compañía.
Y nada, que Jacinto, con la tontería, llega a casa a las cuatro y pico, cagándose en todo, se encuentra a su perro en la puerta, que se lo queda mirando con una expresión extraña. Jacinto, se para ante él y se lo mira a su vez, fijamente.
Y le dice :- Tienes razón, soy un verdadero capullo…